Quitar el gotelé y dejar las paredes lisas: así lo hacemos

Quitar el gotelé y dejar las paredes lisas: así lo hacemos

El gotelé cubrió millones de paredes en su día, pero hoy casi todo el mundo quiere lo contrario: paredes lisas y limpias. Alisar es uno de los trabajos estrella en BARNAPINT en toda Barcelona, y aquí te explicamos, sin tecnicismos, cómo se consigue una pared perfecta.

Cambiar el gotelé por pared lisa moderniza una casa como pocas cosas.

Qué tiene de malo el gotelé

El gotelé atrapa polvo, cuesta de limpiar y da un aire de otra época. Una pared lisa se ve más actual y luminosa, se mantiene mejor y acepta cualquier color o papel pintado. Por eso es una de las reformas que más rejuvenecen un piso.

La pared lisa es hoy sinónimo de casa cuidada y actual.

Rascar o alisar encima

Hay dos caminos: retirar el gotelé rascándolo o alisar directamente sobre él con pasta. La elección depende del grosor y del estado. En la visita valoramos cuál conviene en tu caso para lograr el mejor resultado con las menores molestias.

No hay un método único: la pared decide cuál usar.

El proceso de rascado

Cuando toca rascar, humedecemos la pared y retiramos el gotelé con espátula. Es sucio y laborioso, pero deja una base limpia para trabajar. Requiere proteger a fondo la estancia, porque genera bastante residuo.

Rascar cuesta, pero garantiza una base impecable.

El alisado con pasta

Después se aplican varias capas de pasta de alisar, dejando secar y lijando entre ellas hasta que la pared queda plana. Este es el paso clave: de un buen alisado depende que la pared se vea perfecta a contraluz.

El alisado bien hecho no muestra ni una sombra a contraluz.

El lijado sin llenar la casa de polvo

Lijar genera mucho polvo, así que usamos lijadoras con aspiración y aislamos la zona. Es la forma de conseguir una pared fina sin que el polvo se cuele por toda la vivienda.

Un buen alisado no tiene por qué dejar la casa perdida de polvo.

La imprimación

Sobre la pared lisa aplicamos una imprimación que sella la superficie y prepara el agarre de la pintura. Es un paso que mucha gente se salta y que, sin embargo, garantiza un acabado uniforme y duradero.

La imprimación es el seguro de vida de una pared recién alisada.

La pintura final

Por último pintamos con las manos necesarias. Sobre una pared bien alisada e imprimada, la pintura luce al máximo y se aprecia todo el cambio respecto al gotelé de antes.

Sobre una pared lisa, hasta la pintura parece de más calidad.

Cuánto dura el trabajo

Alisar una vivienda entera lleva varios días, por las capas de pasta y sus secados. No es un trabajo que se pueda correr, pero el presupuesto te da una fecha concreta y realista.

El alisado necesita sus secados; la prisa es su peor enemiga.

¿Merece la pena frente a repintar?

Alisar cuesta más que dar una mano de color, pero es una inversión que se hace una vez: la pared queda lisa para siempre, se repinta fácil y el piso gana valor y modernidad. A la larga, sale muy a cuenta.

Alisar es un gasto único que se disfruta durante años.

El resultado que se nota nada más entrar

El cambio de gotelé a liso impresiona: la casa se ve más grande, más luminosa y más actual. Es una de esas mejoras que se notan cada día y que llaman la atención de cualquier visita.

Pocas reformas cambian tanto una casa por lo que cuestan.

¿Se puede vivir en casa mientras se alisa?

En muchos casos sí, organizando el trabajo por estancias y aislando bien la zona con aspiración. En viviendas vacías es más rápido y cómodo, pero no es imprescindible mudarse: adaptamos la obra para que puedas seguir haciendo vida en el resto de la casa.

Con la zona bien aislada, alisar no obliga a irse de casa.

Alisar techos, no solo paredes

El gotelé también invadió muchos techos. Alisarlos es algo más laborioso por trabajar en altura y boca arriba, pero el cambio es aún más notable: un techo liso agranda la estancia y da una sensación de amplitud y limpieza inmediata.

Un techo liso transforma la sensación de amplitud de la habitación.

Alisar para empapelar o decorar

Una pared lisa no solo se pinta mejor: es la base perfecta para papel pintado o acabados decorativos. Si piensas empapelar o poner un estuco, alisar antes es imprescindible para que el resultado luzca sin imperfecciones.

Sobre una pared lisa, cualquier acabado posterior luce el doble.

El mantenimiento de una pared lisa

Una vez lisa, la pared es facilísima de mantener: se limpia con un paño, se repinta sin complicaciones y no acumula polvo como el gotelé. Es una de esas mejoras que se agradecen cada día, mucho más allá del cambio estético inicial.

La pared lisa no solo se ve mejor: se cuida con muchísima menos faena.

Di adiós al gotelé con BARNAPINT

Si quieres quitar el gotelé y alisar en Barcelona o su área metro, cuéntanoslo. Lo hacemos limpio, con paredes lisas de verdad, y con presupuesto cerrado y gratuito. Pásate a la pared lisa.

Un buen alisado es para siempre: conviene ponerlo en buenas manos.

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